martes, mayo 06, 2008

MATRIA... ¡Todo el Poder para las mujeres!

Desde hace tiempo me intereso por una palabra-concepto con la que representar ciertas complejas realidades culturales de diferenciada indeterminación —como son la mediterraneidad, lo europeo, la simbiosis oriente/occidente, lo femenino/masculino, los neo nacionalismos en la era de la “mundialización”, etc. Sí, me estoy refiriendo a esos ambiguos sentimientos y creencias de pertenecer a tal o cual género, cultura o nación más allá de los difusos límites de nuestro cuerpo físico, las fronteras políticas o el tradicional patriotismo… Se trata de “Matria”, antónimo o complemento antagónico, necesario según se mire, de “Patria”; una sugestiva palabra-concepto utilizada muy raramente, en general sólo por poetas y escritores preocupados por los temas de identidad desde posiciones nada convencionales, decididamente románticas. También encontramos la noción “Matria” más recientemente en filósofos y antropólogos de la postmodernidad, sobre todo en pensadoras feministas, entre las que destacaría a la española Victoria Sendón —Matria: el horizonte de lo posible.

Matria es un término utilizado por escritoras como Virginia Woolf, Isabel Allende y Krista Wolf. En la Antigüedad Clásica se utilizaba para hacer referencia a la propia tierra del nacimiento y del sentimiento. A lo largo del tiempo se mantuvo gracias a la tradición literaria y poética, principalmente en lengua gallega y portuguesa. Edgar Morin la emplea al referirse a la matria Europa, mientras Miguel de Unamuno se refería a la matria vasca. Julia Kristeva identifica este término con “otro espacio” que no tiene que ver con la tierra de nacimiento, ni con la legitimación de cualquier Estado, sino con un lugar interior en el que crear un “cuarto propio”. También este término se utiliza con frecuencia entre pueblos indígenas americanos, como los mapuches, aymaras o quechuas. El antropólogo Andrés Ortiz-Osés contrapone la patria española a la matria vasca para intentar explicar el origen de la violencia etarra: “Hemos identificado la nación como matria (vasca), el estado como patria (española) y la comunidad como fratria (europea)”. La filósofa Victoria Sendón desde una perspectiva feminista lo propone como una nueva relectura de viejos conceptos como identidad, raza, lengua, religión, tradición o sexo (de Wikipedia).

Victoria Sendón encabeza lucidamente lo que se ha denominado “feminismo de la diferencia”. Entiende el feminismo como una propuesta radical que intenta subvertir los tradicionales supuestos de la sexualidad, la familia, los modos laborales, la relación con la naturaleza, etc., en una decidida apuesta por la autoconciencia, la inversión y redefinición de los mitos, la acción directa. Victoria Sendón plantea así mismo otros nuevos conceptos confluyentes con la noción de Matria, por ejemplo el de “Ginandria”, como significante de una visión mítico simbólica de lo femenino: “A través del término “ginandria” quiero conectar con las raíces más profundamente subversivas, esotéricas y heréticas capaces de contestar radicalmente a una cultura crispadamente radical”… En su libro Más allá de Itaca Victoria Sendón reflexiona también sobre el derrumbamiento del monoteísmo cultural, del fin de la metafísica. A través de un trasfondo mítico la filósofa feminista encuentra el rastro femenino tanto en el concepto de Matria, frente al de Patria, como en la idea de futuro-mujer que abre la crisis postmoderna…

Victoria Sendón escribe regularmente interesantes artículos abiertos y narraciones en su blog bajo el nombre de Casandra, su avatar internauta. En un comentario sobre su libro Más allá de Itaca, sobre complicidades y conjuras, la autora nos confiesa que su interés por Creta y en general por la cultura mediterránea original tuvieron como punto de partida un trabajo de documentación para preparar un seminario sobre las brujas: “Investigando las raíces del tema fui desbrozando caminos hasta Creta y la cultura minoica, las Diosas Madres del Neolítico, el dios cornudo de los pueblos cazadores y la Madre Tierra de la caverna. Restos arqueológicos y textos clásicos, que constituyen los cantos originales de culturas perdidas, me fueron dando ciertas claves para resolver el anterior enigma que me había planteado. Pero había más. El fin de la metafísica en nuestro mundo occidental con su canto de cisne en Heidegger, su visión profética en Nietzsche y sus epígonos en la llamada postmodernidad, me instaban a profundizar en el nuevo orden simbólico que suponía este cambio, en el sentido de un derrumbamiento de nuestro monoteísmo cultural, una pérdida de las certidumbres, un adiós definitivo a la Verdad, la Identidad, la Seguridad y, por tanto, un estar de vuelta de la ingenua creencia en el “progreso”: Dios ha muerto. ¿Retorna la Diosa? Estamos en el umbral. Terrible cosas han de suceder aún, pero no dudo que la clave de las soluciones pasa por la mujer. Ellos, los poderosos, no han caído todavía en la cuenta, pero la necesidad de un nuevo orden simbólico les dejará sorprendidos de que todo haya sucedido tan rápido. Tendremos que dar un nuevo sentido al progreso, un nuevo sentido a la vida, a la pervivencia de la especie sobre este planeta, a la dimensión de lo humano”… Estoy absolutamente de acuerdo con Victoria Sendón: las claves de la interpretación de nuestro presente y nuestro futuro próximo, acaso también sus soluciones, pasan por la mujer y por un nuevo orden simbólico femenino (desde luego compuesto por nuevos atributos de lo femenino y renovadas figuras que lo representen).

En otro de sus magníficos textos Victoria Sendón nos alecciona sobre sus ideas de “feminismo de la diferencia”, refractario a cualquier tentación de “feminismo igualitario”: “El feminismo de la diferencia parte de la filosofía del mismo nombre, cuya lógica no es una lógica de los sujetos, sino de los predicados, porque la vida no trata del ser, sino del devenir. Con estos presupuestos no es extraño que el concepto mismo de Sujeto se plantee de modo diferente. Deleuze utiliza este nuevo concepto de sujeto para cargar contra un psicoanálisis para el que la historia del sujeto está edificada sobre el árbol genealógico familiar. Es como si nuestra aventura de vivir se redujera a actuar en el teatro del inconsciente, un teatrito doméstico en el que siempre se representa la misma obra: Edipo. Papá, mamá y yo. Explorar en las raíces el pasado familiar para alzarse hasta las ramas de un sujeto predeterminado es un auténtico aburrimiento además de irreal, pues afortunadamente nuestras conexiones, deseos o experiencias con infinidad de personas, objetos y aspectos de la vida aluden a un sujeto no arborescente, sino rizomático. El rizoma constituye un modelo mucho más gozoso, vital y abierto a lo imprevisto, a lo desconocido. Sus múltiples raicillas, que se extienden horizontalmente con multitud de líneas de fuga, nos posibilitan crear un sujeto idóneo para explorar la vida en lugar de someternos a los dictámenes de los complejos familiares. Este sujeto nómada y real nada tiene que ver con las entelequias ilustradas del cogito o del “principio de individuación” en busca de su forma. El nuevo sujeto es de carne y hueso, de deseos y búsquedas, de fracasos gozosos y victorias pírricas. Este sujeto es el Sujeto de la vida y no el de la metafísica” —La quiebra del feminismo (2002); “Mujeres en red. El periódico feminista

Victoria Sendón critica igualmente un cierto feminismo igualitarista que se alimenta en los principios de la Ilustración y “renuncia de entrada, en aras de esa igualdad, a la libertad de acción y de creación que propicie un paradigma que dé cabida a un pensamiento feminista con alternativas propias”… “Este feminismo de la igualdad se ocupa de hacer progresar en la marcha del mundo, en la política institucional y en la sociedad los principios ilustrados, pero incluyendo en ellos a las mujeres. Como si la Historia se hubiera parado dos siglos, se intenta recomenzar lo que se inició con una carencia fundamental. Por eso su tema estrella es el del Sujeto, cuya crisis les produce pavor al pulverizar sus cimientos argumentales (…) Y espera que esta homologación de las mujeres en dicha categoría nos libere de la jerarquía oprimente de los géneros, dotándonos de una mayor autonomía en lugar de la heteronimia del papel asignado. Lo cual queda muy bien salvo el pequeño detalle de que los sujetos femeninos acabarán siendo meros fantasmas, libres ¡al fin! de su propio sexo”… Victoria Sendón viene a decirnos que el feminismo igualitarista conduce inexorablemente a un nuevo esencialismo cartesiano fundamentado en la razón —que apenas se diferencia del anterior al que estaba sometido lo femenino y había servido durante siglos para justificar su sumisión bajo un orden masculino patriarcal. Si este esencialismo “ilustrado” igualitarista y moderno se fundamenta en la universalidad de la racionalidad de lo humano las mujeres habrán sido nuevamente “no diferenciadas” —que lo son— dentro de lo humano… Sendón se revela frente a esta perversa ignorancia de lo femenino diferenciado: “Huimos de una esencia para caer en otra, pero eso sí, universal… Ahora, las mujeres universalizadas ya sólo somos razón, una especie de seres fantasmales y descarnados”… La Sendón reivindica su cuerpo de mujer, su biología, su instinto femenino, sus sentimientos, sus modos de estar en el mundo… —Yo también lo hago desde mi masculinidad diferenciada, heterosexual, también reivindicativo y crítico frente a cualquier tiranía igualitaria que no sea estrictamente jurídica… ¡Basta ya de utilizar el dualismo cartesiano cuerpo-mente para fundamentar en la mente pensante la igualdad de derechos de las mujeres y los hombres —mujeres y hombres sin cuerpo, sin órganos, que diría Deleuze…

Al respecto Victoria Sendón cita a la filósofa feminista francesa Luce Irigaray: “Probablemente, la diferencia sexual representa la cuestión más universal que podemos encarar (...) Esto significa que las mujeres deben construir un modelo objetivo de identidad que les permita situarse como mujeres, y no simplemente como madres ni como iguales en las relaciones con el hombre, los hombres”. Con tales palabras Irigaray no se refiere aquí a la identidad como un esencialismo, sino como una voluntad de reconocer lo que son, mujeres, con un cuerpo que les diferencia, pero que en ningún caso puede fundamentar el estigma de la desigualdad… “Cualquier movimiento emancipatorio lucha desde su “hecho diferencial” en lugar de negarlo. ¿Por qué las mujeres tendríamos que hacerlo?”, concluye Victoria Sendón. Desde su posición de mujer, Luce Irigaray hace una crítica despiadada contra el psicoanálisis tradicional: para Irigaray las mujeres han perdido su propia identidad por haber olvidado su genealogía matriarcal, su misma relación original con la madre. Además hay que tener en cuenta que nuestro orden simbólico tradicional, incluso moderno, es patriarcal, lo que ha provocado que las mujeres vivan y sean representadas como “seres neutros o en negativo, como no-varones”, ya que hasta cierto punto carecen de símbolos que las vinculen con su realidad; sólo encontramos símbolos eficaces para representar a la mujer en la Antigüedad, en los orígenes, cuando acaso el mundo mediterráneo era una inmensa reserva de sentidos femeninos, de realidades matriarcales, de mujeres diferenciadas articulando un orden propio, sin complejos ni pactos humillantes.

Para Victoria Sendón el feminismo no puede ser una teoría reformista o revolucionaria más, “ya que es la totalidad lo que pone en cuestión: el Patriarcado, que abarca los modos políticos, económicos, culturales y hasta religiosos, pero, sobre todo, los modos de pensamiento. Además, el feminismo, sin ser un naturalismo, debería surgir de la cultura propia de las mujeres, es decir, de nuestra experiencia a lo largo de la historia. Pero ¿de qué cultura? ¿De la cultura de la sumisión, de la opresión, de la marginación, de la colonización? Pues claro. Desde esa hondonada es de donde sacan su fuerza todos los movimientos de liberación, pues desde una posición dominante no se cambia nada. Por eso el Amo es siempre idéntico a sí mismo, está petrificado en su poder. Pero tampoco se trata de un victimismo paralizante, sino de una posición privilegiada para el cambio, que es de lo que se trata”… Pero es que además las mujeres tienen la experiencia, como justamente defiende Sendón su posición feminista: “es que en nuestra experiencia más profunda está el que hemos sido y somos ecónomas, educadoras, médicas, maestras, psicólogas y administradoras en el ámbito de lo doméstico. En esa tarea hemos podido comprobar que las cosas no funcionan según la lógica de la dominación, sino de acuerdo a una lógica mucho más dúctil, sutil y vital. Sólo nos queda trasladar todo ese bagaje a lo público, pero no sólo a través de la paridad, que nos socializa en el colonialismo político. Dar el salto a lo público puede hacerse por otros muchos caminos. Nos quedaría por solucionar el ámbito de lo privado, que empezaría por reconocer nuestra autoridad, eso de lo que carece actualmente cualquier organismo, institución o gobierno de los que dirigen el mundo”...

Estoy convencido que el presente es el momento histórico de las mujeres: ningún otro movimiento pone en cuestión la totalidad del sistema, sino alguno de sus aspectos; en una sociedad globalizada esto es fundamental. Además las contradicciones del sistema depredador patriarcal han llegado a ser tan insostenibles, tan peligrosas para hombres y mujeres, para la vida natural en el planeta, que no pueden ser disimuladas ni esconderse… Seguramente la imagen que representa su colapso y muerte anunciada la encontramos en el colapso de las torres gemelas del World Trade Center en New York… En mi opinión, el colapso de las “grandes verdades y totalidades” modernas y postmodernas de occidente, patriarcales y machistas, se corresponde especularmente punto por punto con el suicidio del otro mundo también machista y patriarcal, tradicional y premoderno, el oriente musulmán, fanático… Qué terrible espectáculo de lucha a muerte y suicidio entre estos dos ordenes patriarcales y machistas que hasta entonces, a duras penas, habían coexistido bajo la falacia de la multiculturalidad y la globalización económica internacional. Las figuras del poder patriarcal y machista, sus falos simbólicos, quedaron hechos añicos; peor aún: polvo y humo, imposibles de reconstruir, de “collagear”, sus inexistentes fragmentos… No obstante, dudo que se tenga cabal conciencia de lo trascendental de este acontecimiento —más allá incluso de las simples y convencionales interpretaciones geopolítico-militares, economicistas y culturales, o como enfrentamiento cruel de civilizaciones opuestas y beligerantes… Yo creo que fue mucho más que un seísmo, acaso un terremoto apocalíptico en las mentes y espíritus a escala universal, la primera sacudida tras el choque de dos inmensas placas tectónicas a la deriva de sus instintos patriarcales y machistas, de muerte y fanatismo. Aún veremos catástrofes más terribles, inimaginables, si no las evitan las mujeres… Es el tiempo de las mujeres, de las madres, quienes crean vida en el vacío de sus vientres y tienen la facultad alquímica de generar futuro donde sólo hay desesperanza. Al mundo habrá que llamarle Matria más pronto que tarde. Ojalá haya tiempo todavía y las mujeres no se entretengan demasiado con estúpidos videojuegos machistas-digitales e interpretando ridículos papeles de hombrecitos travestidos… Así sea; así será… Amén.

Fotos: "Hay días que no me hallo para nada en este mundo" (scaner directo al cuerpo y retoque digital), Gabriela Galindo, 2002; "Montségur, en el Pays d'Oc", agosto 2005

40 comentarios:

Anónimo dijo...

Pau,
cómo te hierve la sangre! es fantástico lo que has escrito.Luego vuelvo y releo....beso.Y dame permiso para citarte...creo que varios textos....pronto te escribo.

Anónima Veneciana dijo...

Pau, ya he visto su comentario en mi blog. Otra pequeña historia hemos editado ahora.

Belén dijo...

No sabía nada de Matria Pau, pero me gustan las reflexiones que sacas de una sola palabra como introducción, eso de tu blog me tiene super enganchada!

Besicos

Ojos de lechuza dijo...

Parafraseando a Russell (o a Churchill, según sea la fuente de la anécdota): "¿Qué opina usted de las mujeres?" "Pues no lo sé, no las conozco a todas". Para tratarse de una supuesta posición de la diferencia, no ahorra maximalismos, la profesora Sendón... Me temo que a Deleuze se le lee en clave excesivamente política -mucho hay de ello en los textos que escribió con Guattari-, "olvidando" lo que supone una filosofía de la diferencia en tanto que tal, de la diferencia en sí misma, y de lo que representa de forma radical una figura de diferencias nómadas... Con cuerpo sin órganos o sin él. Por lo demás, creo que empieza a ser hora de que alguien se dedique a realizar una ontología del género algo más acorde con los profundos descubrimientos de la filosofía de Heidegger en adelante... Lo cual supondría, para empezar, que por mucho "rizoma" que haya, la línea de fuga que después partirá debería estar limpia de política de cara al juicio, por lo menos.

Saludos, Pau.

El lenguaraz dijo...

Una brillante exposición amigo tuareg; salvo pequeñísimos matices, mi acuerdo es sólido con sus argumentos. Si el rey no da pié con bola, hay que dejar probar a la reina, no hay tiempo que perder.

VERÓNICA MAZA dijo...

Me encanta tu texto. Tambi�n me encanta que me visites. Y si vienes a M�xico, me encantar�a recomendarte lugares.

Adem�s, Pau, me invitaron a contestar uno de esos cuestionarios bloggeros y ya lo hice. Debo nominar a otros blogers para que lo contesten y te seleccion� a ti. Obviamente, no es obligaci�n hacerlo, cada quien publica en su blog lo que quiere, pero quiz� te divierte responder las preguntas.

Besos.

PROSÓDICA dijo...

Me ha gustado sobre todo el ultimo parrafo que resume el resto de una forma tan rica.

Yo abrazo mi feminidad...me la gozo, la celebro, la exprimo. Es bello es ser mujer......

abrazos

Jennifer dijo...

La era de la feminidad en todos sus aspectos, no solo en mujeres sino en los mismos hombres... algunos llegando a extremos por no saber o no entender su significado, otros tras la sensibilización y la creatividad (sutileza, belleza, armonía...) y otras tendencias que se estan viendo o se comenzarán a ver.

Los extremos se perciben cada vez mas claros. ¿El radicalismo de la feminidad debería ser absoluta? Tal vez como el péndulo que oscila entre un lado y el otro hasta llegar a su equilibrio. Muchas veces me pregunto ¿cuando habrá un balance entre lo masculino y lo femenino? para mi cada uno tiene su razón de ser.

Interesante
Besos

Carmen Alanís dijo...

Hola, Pau! Caí en el anzuelo y me he interesado en leer más acerca del tema. Me recuerda, quizá en el trasfondo del trasfondo del texto, algo de Mujeres que corren con lobos, de Clarissa Pinkola Estés. Cada quién sus espejos. Yo venía por los trinos de las aves, pero me detengo ahora. Leer estos textos no es cosa fácil a las 2:30 de la madrugada! Recibe un abrazo. Y mi dirección del correo y del MSN de HOtmail, por si tienes tiempo (e interés)de conversar en línea: aethraza@hotmail.com

Abrazo, Car

Blasfuemia dijo...

Tengo que volver a releer el texto, del que no se puede desperdiciar ni una coma. Pero ¿sabes? yo no quiero el poder para las mujeres... no quiero que nadie tenga el poder..

MartinAngelair dijo...

Buenas tardes, Pau.

Tuve que entrar ahora, porque si espero a más tarde, con el cansancio temprano instalado ya desde días y manifestado a "primero" de semana..., como para seguirte y esperar a la noche.

Matria es una palabra bonita, como tantas, como muchas, como todas.

Y lo de interpretar ridículos papeles de hombres trasvestidos, a veces no deja de ser un recurso coqueto, siempre y cuando te dejes las uñas maquilladas de confetti de colores...Ya sabes, de forma trivial y casual. Natural.

Que sigas teniendo esa energía sin gastar y esas ganas de luchar por llegar.

Un beso para el resto del día.

Camille Stein dijo...

Siempre ha sido el momento de las mujeres. Las mujeres siempre estuvieron más cercanas a la vida, menos propensas a la muerte. Ojalá ocurra ese ansiado golpe de estado: que las mujeres se decidan a derrocar el republicanismo cansino y asesino que el burger-imperio ha desparramado por el mundo, y el fundamentalismo encendido de los imanes del mundo. Ya está bien de colonización: es momento de disfrutar del seno materno, del útero del mundo, del derrocamiento de las guerras y las armas...

Un abrazo. Desde el alma.

Ginebra dijo...

Hola Pau. Esta mañana leí tu texto en el insti, pero no hubo manera de hacer un comentario,Internet me echaba de tu blog, jajaja... se ve que últimamante vengo poco y me lo tiene en cuenta, jejejeje.
Es precioso lo que dices sobre la necesidad de que las mujeres solucionen con su "idiosincrasia" , con su esencia, el Mundo.... más o menos eso.
Un beso de mujer

Jo dijo...

Hola mi querido Pau, muchas gracias por tus palabras me han tocado el corazón.

Te mando un beso y un abrazo desde el alma.

Con cariño

Smith dijo...

Pau,cómo me alegra saber que estas palabras salgan de la mano de un hombre,yo te hice reir y tu me has reforzado la moral....
Gracias
Una admiradora de la Reina Vasti..

kukilin dijo...

Para mi punto de vista, Victoria Sendón no ha descubierto nada que no se sepa desde tiempo a.
La mujer siempre le hizo creer al hombre en su patriarcado. pero es ella la que con su sumisión mueve los hilos de las determinaciones.
Es mi humilde opinión.
Abrazos♥

Guadalupe dijo...

HOLA PAU!!
ME GUSTA MATRIA!!
SI EXISTIERAN MAS MATRIAS Y MENOS PATRIAS ,OTRO GALLO NOS CANTARIA.
UN ABRAZO DE MARIPOSA ISLEÑA...

Frabisa dijo...

Matria, qué palabra más sonora!!

Me ha gustado que podamos llamarle así a este mundo.

También me gusta como piensa Victoria Sendón. Yo tampoco creo en ciertos modelos de feminismo, es más, reivindico la DIFERENCIA. Me gusta sentirme distinta, esa sensación jamás me ha hecho sentir menos que un hombre.

un besito, Pau

Isa

Alimontero dijo...

Hola Pau,te hice caso y de inmediato me vine a tu blog!!
Estamos conectados amigo...he escrito dos veces acerca de esto mismo, y lo puedes comprobar en dos posteos que hice:

http://alimontero.blogspot.com/2008/04/una-nueva-cultura-la-mujer.html

http://alimontero.blogspot.com/2008/04/las-13-abuelas-indigenas.html
Con este que escribes aquí ya queda mas que claro.
Me he devorado el texto, me ha encantado y debe ser porque estoy totalmente de acuerdo con lo que has escrito y tengo una confianza tremenda "que algo está aconteciendo"... y que todos seremos parte de este sentimiento, y que como tu dices: así sea, así es... yo termino diciendo. HECHO ESTA
Gracias...desde mi corazón al tuyo!
y tenías razón... tenía que venir, graciasssss!

Ali

Peggy dijo...

Pues bien , algunas cosas me gustan de este pensamiento feminista , no hablar de genero , mantener la esencia femenina como necesaria , la diferencia biologica fundamental , pero otras me paracen falacias del lenguaje posmoderno , me explico, la revision del sistema simbolico de nuestra cultura me suena mucho a Derrida metodo deconstructivo , foucalt , demasiada oposicion entre conceptos asimetricos , patriarcado , matriarcado , trampas del lenguaje que no conducen a planteamientos reales , reglas linguisticas alejadas de los problemas . Muy buen post

Raquel Fernández dijo...

Un texto maravilloso. Me gustó mucho. Yo soy otra de las que reinvidican la diferencia.
Las primeras civilizaciones eran conscientes del poder de lo femenino. Lamentablemente, la diosa dadora de vida fue destronada por quien se descubrió fecundador. Qué diferente hubiera sido todo si el hombre hubiera elegido "compartir" y no "destronar".
En algún momento retornará el equilibrio y los seres humanos podremos vibrar en armonía con la naturaleza y su sabiduría.
Un abrazo!

ev dijo...

Hola Pau

Me es difícil opinar en estos temas tengo algunas “distorsiones” conceptuales en mi cabeza. Pero me agrada el texto, exquisito como siempre. Lo único que no me gustó es que al final el hombre se pueda arrogar con cierta jactancia el haberle dado “paso” a la mujer ¿no es medio pretencioso eso en términos de la humanidad? Yo siempre creo en el equilibrio y eso es un “yin y yan” en diferentes ritmos y atemporalidades, pero va lento y no se detiene nunca, así que tu “positivismo reivindicativo” es algo que si sucediera solo tendería a dar la vuelta. Los errores (a veces) se siguen repitiendo… ¿Habrá un estado “último” “perfecto”…? Eso es lo que venden algunas religiones, y se vende bastante bien…

Natalie dijo...

Pau, me ha encantado este post.. A veces a mi me cuesta saber que tipo de mujer ser, pero es cieto que es porque existen roles definidos que no concuerdan con lo que pasa en nuestras mentes y ahora. Sabes de que me he dado cuenta que sin embargo las mujeres cada vez caen mas en la categoria de cuerpo, no solo con los comerciales sino nosotras mismas preocupandonos tanto con mustra imagen y no por cultivar nuestra alma, en fin. No es facil pero es cierto que si en nuestro vientres se crea lo nuevo, si podemos ser un catalizador del cambio.

Un beso

anamorgana dijo...

Hola Pau, siempre aprendo algo, me gusta. Espero más Matrias que Patrias, no soy original lo sé pero es lo que deseo.
gracias por tus palabras, pronto volveré, espero. Un beso.
anamorgana

Polvorilla dijo...

Hola Pau, en primer lugar agradecerte el homenaje tan lúcido para con todos, tanto hombres como mujeres; pero no dejo de pensar en que a los varones los educan las mujeres, en su mayoría machistas y consentidoras; afortunadamente hoy contamos con mujeres de criterio y conocimientos sobrados, lo que nos posiciona en igualdad de posibilidades ante el mundo.
Es cierto que hemos avanzado con pasos de gigante, pero no sólo hay que avanzar sino también educar.
Tengo la esperanza que las nuevas generaciones no tengan tantas telarañas a la hora de valorar a hombres y mujeres como personas con igualdad, con la suficiente sutileza de que ninguno de los dos sexos pierda su naturaleza.

Un fortísimo abrazo.

alkerme dijo...

Interesante artículo, me ha gustado mucho aunque estas dos últimas líneas no sé, no me han gdejado buen sabor: ..."Aún veremos catástrofes más terribles, inimaginables, si no las evitan las mujeres… " me parece algo así como desenlace fatal, chicas a ponerse las pilas para evitarlo... o no, tal vez lo he interpretado mal. Visitaré el blog de Victoria Sendon, las citas que has hecho de ella me pican la curiosidad.
Gracias por tu exposición. Saludos

ev dijo...

Pau ¿cuándo es tu cumpleaños? ¿Este es tu mes verdad...?

NEBET-HET dijo...

Siempre me gusto GAIA para referirme a la madre tierra, es como mas personal atribuirle un nombre, pero es cuestion de gustos...lo que esta claro, es que siempre tiene personalidad femenina, damos la vida, y eso es algo que tenia que reconocersenos, lastima que durante mucho tiempo eso haya sido lo unico que se nos ha reconocido.

Un besito, me encanto tu texto.

vesania dijo...

SEr mujer es un orgullo, que aunque ande en malos dias, me hace sentir bien reencontrada con mis sentimientos, con mis intuiciones, y con mis consejos, he sido medico, psicologa, administradora, amante, como dijo alguien por ahi soy formadora de caracter de las nuevas generaciones, y me encanta serlo, me encanta ser mujer, que por mis venas corra esa sangre mapuche tantas veces basureada, y en la que no se reconoce por estas sociedades el verdadero valor de la mujer, me encanto tu texto, me alejo de todo lo que traigo y me recordo que incluso andando triste sigo siendo mucho de lo que he sido, sí me encanta el feminismo de las diferencias, sin saber mucho de el, y Pau tremendo ensayote pasaste, si me das permiso tal vez y lo haga circular, hace bien leerlo estoy segura hara bien...

besos

Alegra :) dijo...

Realmente es bueno pasatr por tu blog! Que cosas interesante posteas
Es un gusto leerte
Muchos besos!
y Segui asi
Me encanta tu blog

Cheba dijo...

Fantástico artículo. Leído de un tirón, he copiado en word (sin tu permiso) para releerlo. Me sorprenden y apabullan tus puntos de vista.
Gracias por tus palabras. Cheba.

Nanny Ogg dijo...

Hace años ya que vengo reinvidicando la diferencia como un valor. La diferencia racial, sexual o de lo que sea. Ser diferente no es ser mejor ni peor es, simplemente, ser eso, diferente. Durante años el feminismo se ha empeñado en transformarnos en hombre, haciéndonos renegar de todo aquello considerado femenino y creo que ya es hora de reivindicar nuestras diferencias, nuestra femineidad, sin complejos de ningún tipo. Yo, desde luego, no quiero ser como un hombre más que en lo que a derechos se refiere, del resto, me encanta ser mujer :)

Besos

MARICHUY dijo...

Pau

Me has dejado sin palabras, gracias por este post.

Y suscribo lo dicho por nanny ogg, «vivre la différance»

Besos

∂ZuL™ dijo...

Buen articulo.

Karina dijo...

Qué tal, pasaba por aqui, ¡un gusto leerte! ya actualicé mi blog (con poco, ya mejoraré) saludos desde Zacatecas. Un poco melancólica; me han robado a mi perro.

Jose dijo...

Nunca he creído en la igualdad, tan sólo ante la ley... todos/as diferentes, todas/os iguales...
Matria... Amén Pau.

CUCALELLA dijo...

Prefiero Matria que Patria...tiene para mi connotaciones más positivas. Un beso, ausente Pau!!!

Almatina dijo...

Si no hubiera sido por las locas "feministas" que en el sg. XIX enarbolaban pancartas a favor del voto. A éstas alturas estaríamos como muchos países aislados del mundo. Estigmatizadas por la sociedad masculinamente opresora, como un harén eterno sin voz ni voto.
Saludos!!

francisco dijo...

Le debes servir de referencia categorica a muchas de nuestras generaciones latinas que sueñan mas por lo estetico que por lo sublime.Matria ese elemento universal e indivisible del ser y su entorno.

Madame X dijo...

Vaya, un hombre lúcido que cree en el pensamiento femenino y en sus postulados.

Permíteme mi gratísima sorpresa :-)