viernes, abril 25, 2008

Sobre los "románticos profesionales" y sus peligros...

¿Os habéis encontrado alguna vez con un/a romántico/a profesional en vuestra vida? Seguro que sí… los hay por todas partes; tienen un especial olfato para oler tragedias existenciales, momentos de debilidad… Desde luego no todos los “románticos” son “románticos profesionales”, su tipología es muy variada, la mayoría son inofensivos, incluso entrañables: los “melancólicos”, los “literarios”, los “estéticos”, los “enamorados del amor”, etc.; es de los “profesionales” de quienes te tienes que guardar, son peligrosos, te pueden hacer daño, mucho daño, si les dejas entrar en tu vida y “okuparte” sin solución… Te voy a definir y describir por encima a un romántico de esos, para que te cuides…

Pero antes voy a apuntarte algo sobre el romanticismo no sea que confundamos las palabras y nos hagamos un lío… Una cosa es tener impulsos románticos de vez en cuando, vivir situaciones amorosas idealizándolas, como de novela —“roman” en francés— y otra cosa vivir en un permanente estado romántico… Todos somos románticos funcionales, pero algunos lo son por necesidad… y entre ellos algunos por oficio… Una cosa es “estar” romántico y otra “ser” romántico… Ser romántico es abandonarse a lo desconocido, a lo inconsciente, a lo irracional. Es un estado de ánimo que se vive con total voluptuosidad, sin reparos ni subterfugios, disfrutando cada momento de una especie de naufragio existencial en el que la realidad va a la deriva y amenaza estrellarse contra las crestas de la vida… Por lo general, para un romántico no cabe la hipótesis de que pueda existir “un hoy”, una realidad inmediata, que puedan ser considerados motivo de interés o desee contemplar con ilusión. Sólo el pasado —recordado con amargura— y el futuro, siempre incierto, que intuye desgraciado y terrible, poseen la dignidad y gravedad suficientes para ser tenidos en cuenta, para conmoverle… Su tragedia es la de no saberse confinado en los estrechos territorios de su memoria —mordisqueada— y su deseo —volatilizándose—, ambos angustiosos y abismales… no sabe vivir el tiempo real, el que es, el que debería compartir con “los otros”. El romántico aspira a solucionar su angustia, a salvarse, sin apenas un compromiso moral que le reconcilie con su tiempo y con los demás… Es un egoísta por carácter y necesidad —es su naturaleza—, aislado y atemporal…

El “romanticismo profesional” es una perversión del romanticismo, su grado más patológico y dañino. En primer lugar es un espectáculo que requiere actores excepcionalmente dotados para la auto compasión y la soledad. Sus protagonistas pasan todo el tiempo lamentándose de las injusticias, las villanías, las adversidades del destino irremediable… Tantas veces han puesto a prueba la lealtad y amor de sus víctimas que al final sólo han quedado a su lado las traiciones e indiferencia de sus amantes… Ni siquiera les vale el suicidio a estos bufones del amor… tan aparentemente dueños de sí, tan comediantes. El suicidio es un pretexto que se escribe, se confiesa con lágrimas en los ojos, se amenaza, pero que nunca ha de tomarse en serio en labios de estos embaucadores de sentimientos. El suicidio es un último remedio que exige no obstante algún tipo de remordimiento… —algo que el suicida romántico no está dispuesto a sufrir; nada que no esté estrictamente estipulado en su ventajoso contrato con la vida.

Para quienes crean que la humanidad es estúpida, ser “romántico profesional” es su mejor opción posible. No hay nadie más ambicioso e implacable que esos románticos. Su aparente y bien estudiado carácter auto destructivo reducirá a escombros todas las ilusiones de quienes tuvieron la temeridad de compadecerles e intentar su salvación. La proverbial avidez de poseer que delata a estos enfermos del espíritu sólo es comparable a su disposición natural a abandonar maltrechas todas aquellas almas que han manoseado y despilfarrado. Y no les importa haberlo perdido todo, al contrario… en esta indigencia, en esta insensatez, se convencen de que han triunfado, aplacan su ansiedad, al menos momentáneamente, antes de pertrechar nuevos horrores, más sutiles profanaciones en la ingenuidad de sus víctimas…

El “romántico profesional” reclama para sí todo el afecto y ternura que le salen al encuentro, sin merecerlos. Con ellos fabrica trampas inverosímiles, espejismos confortables, mentiras en las que enredar y confundir a cualquier idiota que haya pretendido salvarle con su piedad y ridícula esperanza. Con los románticos no se juega ni se puede sufrir en broma. Su estrategia más eficaz consiste en hacernos creer que necesitan nuestro amor, nuestra admiración desembarazada de toda sospecha… que somos —dicen— el único refugio seguro en donde poder depositar sus solemnes confesiones… Cuánta falsedad y astucia para hacerse amar por quien sólo aspira a hacerse odiar después tras su traición… Qué perversa inteligencia, dios… Y qué placer tan refinado el de conquistar nuevamente la confianza de quien se ha abandonado (únicamente por capricho, sin importarle lo más mínimo su amargura) para multiplicar su sufrimiento hasta límites insospechados con el miedo de un último y definitivo abandono… —¿recuerdas el libro, la película, Amistades peligrosas? Las víctimas de un “romántico profesional” sobreviven lastimosamente aquejadas de miedo al amor para siempre…

El “romántico profesional” vive en un continuo desamor camuflado de hermosas palabras y estudiadas caricias. No hay nada más despreciable que un poema de amor escrito por tales mercenarios de la mezquindad —ni tan doloroso como el recuerdo de sus orgasmos. Deliciosos orgasmos y palabras de un romántico seductor: cicatrices abiertas, ácidos desgarros que el tiempo dejará intactos sin cura, para los que nada sirve el simulacro de la venganza o la heroicidad del olvido. ¡Cómo hace el amor, como escribe del amor, un “romántico profesional”!

Estos románticos depredadores son maestros en el arte de creerse sus mentiras. Nadie sabrá nunca cuando sufren o cuando gozan realmente. Sus gargantas encadenan carcajadas y gemidos con la misma sonoridad... Dicen ¡ay, qué dolor! como podrían decir “te quiero” o “soy el ser más feliz del mundo”… Su sentimentalismo es un narcótico que anestesia a las víctimas y les impide escapar mientras todavía hay tiempo. Destilan una poderosa droga sentimental de sabor agridulce que, propagada por lenguas y pabellones auriculares, adormece los sentidos, sobre todo el sentido común... Un susurro, apenas una sílaba, pueden derribar la más sólida arquitectura humana y la más firme de las voluntades. Dejarse seducir por la voz de un romántico apasionado o por su mirada es saberse infeliz más tarde o temprano, enteramente suyo, humillado… No hay nadie que merezca tal sacrificio, ni siquiera quien te hizo soñar de verdad por primera vez… Al fin y al cabo un sueño es un milagro por el que no vale la pena suicidarse… ¿O sí?... El Amor es otra cosa… ¿no?


Dibujo: de "Libro de Horas", 1991-92

44 comentarios:

Ginebra dijo...

Hoy estoy yo un poquito melancólica (no diré romántica, no quiero que se me confunda) y mira tú por dónde leo esta magnífica exposición sobre el Romanticismo profesional.
En fín, estaré vigilante y expectante!!!!!.
Besos

Azul... dijo...

En total acuerdo, Pau!
Un besote y feliz fin de semana!

Camille Stein dijo...

Los románticos empedernidos, los verdaderamente profesionales, son difíciles de ver. Su autodestrucción y su sed son insaciables... Viven sobre todo de noche, se deslizan entre sombras. Atacan a la yugular de las jovencitas de piel pálida... a ser posible inglesas y pelirrojas...
Depredadores... Qué difícil es ver y reconocer al verdadero vampiro! No conozco a nadie que haya vivido para contarlo. :) (Ayer vi 'The Addiction', de Abel Ferrara).

Un abrazo.

MaleNa dijo...

Ay por todos los dioses!!!
Que nunca me tope con un profesional del romanticismo, debe ser tremendo ser "enteramente suya".

La clave unificadora del complejo fenómeno que es el romanticismo radica en que éste invierte el orden de aproximación humana a la realidad. El individuo modela el mundo, lo interior condiciona lo exterior sin admitir nada que de fuera debilete el yo.
Según René de Chateaubriand es el Mal du siècle.

Lo abrazo Llanes, que los soles no le sean esquivos en el fin de semana.


MaLena (professionnel romantique ;)

MaleNa dijo...

Nuevamente, le confieso que imprimí sus "manifiestos sobre arte" y armamos un petit debate con mis alumnos de la universidad de buenos aires, espero que sepa perdonar mi osadía.


MaLena

lapaupachica dijo...

hola pau. hoy me despertó "algo" a las 5 de la mañana, saqué cuaderno y me puse a escribir. yo los metaforicé como estirpe de serpientes (desde un sentido, porque las serpientes también me fascinan y soy una en el horóscopo chino) como "ventosas"... en fin, vamos a ver si el texto se transforma y supera una condición de inspiración de madrugada. los he conocido, los conozco y me conocen, mejor camuflados que el tuyo todavía... el amor es sin duda otra cosa aunque el sufrimiento y el desgarro se le pueda parecer algunas vez tanto. como una máscara de un carnaval macabro. besos

gaia56 dijo...

Pûes alguna ráfaga de romanticismo en algunos momentos también es necesaria. Pero no del destructor romanticismo del que hablas , eso más que romanticismo es una perversión. Romanticismo del de susurros en noches de luna.. en el alma.
Estaré vigilante, de veras.

MartinAngelair dijo...

Buenas noches Pau.

Por el momento discrepo en casi todo...

Espera,... vuelvo a leerte.

Isabel Romana dijo...

Bueno, pau, yo he conocido (sin enamorarme, afortunadamente) a alguno de esos románticos profesionales, pero te confieso que jamás los hubiera llamado así. Los he visto siempre como víctimas irredentas... Besitos y feliz fin de semana.

emma woodhouse dijo...

Tuve la mala suerte de tropezar con un romántico profesional que resultó salir bastante rana... más que romántico profesional fue un patético profesianal. El "problemilla" es que al principio me lo caí y me atrapó... desintoxicarme me costó mucho, muchisimo.... No es oro todo lo que recule.. te puedes encontrar con un simple latón...

Nada guapeton... buen fin de semanaaaaaaaa!!!


Muaaaaaa

Martha dijo...

El mejor texto tuyo que he leído. Devorado de principio a fin. Me encanta el tono y la forma de abordar el tema. Muy bueno, ¡sí, señor!

besos

Martha

MARICHUY dijo...

Pau

Ay querido, yo me he topado con uno, y estuvo duro.

Pero tengo una duda, si hay, habemos, "románticos funcionales", existirán sus contrapartes, los "románticos disfuncionales"?

Besos

vesania dijo...

Pau Cuando te postee la primera vez tus palabras, me asustaron y quise mirar a mi alredor y desear que no apareciera ningun romantico profesional... Hoy con unas cuantas horas mas en el cuerpo me digo que no importa si es un romantico profesional o un inexperto en las cosas del amor, pues si te enamoras fuertemente de alguien y la relacion se termina la sufres, y la sufres mucho, en ambos te hiciste ilusiones, con ambos te permites soñar, con ambos ries, de ambos recibes lindas palabras... Claro la diferencia es gigante entre una y otra, pues con uno vives una verdad y con el otro una mentira, pero el dolor las lagrimas, pa quien las enfrenta deben tener mas o menos el mismo peso...

un beso

lapaupachica dijo...

leo comentarios, parece que abundan... o será que algunas los fomentamos? anyway, de hecho mi post tiene que hacer con el tuyo. has abierto una puerta, no sabes la puerta! y yo que creía que tú eras uno de ellos... jeje
en serio...
ya nos encontramos... un beso, buona notte

tequila dijo...

me dejó angustiada.
Por aquí les llamamos "despellejadores" y aunque no son exactamente iguales, si comparten basante características.

no se qué es al amor ni hasta donde llegaría por un sueño, pero el suicidio es fin de partida sin "game over".

Pirueta: doble salto mortal con pérdida de equilibrio.

besos Pau

PROSÓDICA dijo...

Ah!!! concozco a varios de estos de los que describis, pero de tanto chocarme con ellos ya me aburren.
Es facil dejarse llevar aveces solo por las palabras....


abrazos "ojos de lupa"

josep estruel dijo...

Hola Pau.Varias veces he pasado por tu blog para leerlo.Es una maravilla.Que bien que escribes Pau
yo me tengo que limitar a poner una palabra detras de la otra.
Que tengas un buen fin de semana.
Una abraçada.

Belén dijo...

No se me había ocurrido esta pregunta Pau... y si, soy romántica funcional, no soy profesional, porque demasiado miedo me da eso de hacerme pupa jajajajajajja

Mucho me queda por aprender :)

Besicos

Blasfuemia dijo...

Me ha encantado esto de los "románticos profesionales". La palabra "profesional" distorsiona y empobrece a casi todo, le tengo manía... Sobre todo a quienes la pronuncian engolando la voz. Pero bueno, no es el tema.

Después de leerte, me ha quedado claro que el romántico profesional es, claramente, lo que se llama "vampiro emocional". Ajo para ellos.

DianNa_ dijo...

Miedo me dan.
Nunca mejor descrito querido vecino, ha sido un placer leer "mis pensamientos".

Feliz fin de semana soleado^^

MartinAngelair dijo...

...Pau...sigo perdida.

Todavía no te he leído de tirón.

De verdad que tengo una opinión al respecto, muy definida y tranquila, de esas de las que no dan dolor de cabeza...pero quiero probar antes a ver si consigo aprenderme dos líneas tuyas, con sus comillas y guiones, mayúsculas casi sin espacio...sin que me supere esa energía tuya sin gastar.


Espero no haberte molestado con este tiempo vacío que te he robado...

Por mi parte, intento volver a leerte.

Un saludo cariñoso.

D dijo...

...
Buenas.
Hace un tiempo que leo su blog, a igual que otros mas pero, esta vez me sentí uhmm... "tocada". No significa que yo sea romántica profesional de aquellas crueles, pero creo, sólo creo que algo tengo de aquellas.
Excelente blog. Aunque reconosco que no siempre logro captar la idea, comprender, y me veo obligada a releer ><.
-De repente paseo de blog en blog para ayudarle a mi hermana con sus trabajos de filosofía =P.-

Envidio, no... Anhelo algún día poder escribir o expresarme tan bien como muchas personas a quienes leo.

Saludos, que esté bien.

rizla dijo...

que miedo me da ser algo de eso. me identifico en un 87% menos en la maldad.

MartinAngelair dijo...

Asombroso...

Beso agradecido. Me haces sentir bien con lo mío.

rizla dijo...

que miedo me da ser algo de eso. me identifico en un 87%, menos en la maldad.

Gwynette dijo...

Ahora me ha entrado una duda existencial :-).. ser un "romántico profesional" és lo mismos que ser, un "sentimental profesional"? o_O

Sra Francis, espero su pronta respuesta ! nana, naRanaRananaaa...

Besitos

El Deme dijo...

Los románticos por excelencia de la literatura española, Mariano José de Larra y Bécquer, acabaron fatal, los pobres...O llevaron sus reflexiones hasta las últimas consecuencias...

María dijo...

Hola Pau.

¡Claro que te leo!... siempre atenta.
Y es maravillosa la manera en que nos regalas tus relatos, cargados de profesionalismo y horas de vuelo.

Yo soy aprendiz aún, pero me halaga que pases a visitar frecuentemente. Me hace pensar que bien vale la pena seguir ejercitándose.

No te puesto en el blogroll porque me da verguenza decirlo, pero no sé cómo hacerlo.

Acá quedé prendada de tus cuentitos eróticos. Hermosos, en verdad.

No había hecho un análisis de los tipos de románticos que hay. Y, sin duda, los maestros en el romanticismo, bien podría asegurar que son aquellos profesionales. Aquellos en los que la locura se ha hecho presente para poder lograr, en conjunción, una obra exquisita para los sentidos...

Saludos desde México.

Un beso

sarah dijo...

Normalmente sí. Tienen la palabra fácil , y están más vacíos que una burbuja de gaseosa.
Besos. Buena entrada.

lágrimas de mar dijo...

¿tú que clase de romántico eres?

besos

lágrimas de mar

Ninfasecreta dijo...

Y yo que creía que era la única descreída militante...

Querido Pau, estupendas tus definiciones pero... En qué romanticismo te sitúas tú?

Un beso

elisa dijo...

Habría que inventar una vacuna contra ellos...sobre todo para las jovencitas , que son más vulnerables a su locuacidad...
un abrazo. buen blog

Cel3ste dijo...

AMOR DIABLO
Carlos Marzal


En las inextricables selvas hechizadas
de nuestro arcano mapa celular
debió tener cabida la mano del diablo.
Con el último hervor de la marmita
donde se cocinó el destino de la especie,
el que no tiene nombre, el señor de las brumas
depositó su esperma venenoso.
En la composición mefistofélica
de ese filtro maldito, cuya completa fórmula
nadie ha podido aún averiguar,
y a cuya rabia estamos sometidos,
participan en proporción diversa
ignotos ingredientes, junto a viejas sustancias
con que el hombre alimenta su fiel desasosiego:
la locura, las ansias migratorias,
el apetito de aniquilación, el hurto,
el hambre codiciosa de lo ajeno,
la sed inexplicable de aventura,
la mentira, la avidez de intemperie,
la pócima salvaje de la guerra,
la revancha en el tiempo, contra el tiempo,
para querer ser otros más felices
sin que nos baste nunca cualquier felicidad.

Los ángeles urdieron un amor diferente,
que nos unge el espíritu con su aceite ecuánime
y hace que nuestros cuerpos terminen profesando
en el sedentarismo, un amor que es acorde
con la fragilidad de nuestro ser
y que nos fortalece, nos ordena
y nos mueve a juzgar la máquina del mundo
como una bondadosa creación necesaria.
No hace latir aprisa el corazón del hombre,
pero tampoco suele partirle el corazón.
Hay quien no ha respirado otro perfume
salvo el ámbar benévolo de las angeologías,
y permanece a cubierto en su crisálida,
inmune al fanatismo del amor diablo.

Cuando olfateo el aire de la Historia
reconozco el aroma de la carne quemada
en las hogueras del amor demonio.
Sin embargo la esencia de ese amor
se disipa en el aire de su vuelo,
se consume por obra de la voracidad
en la que sus esclavos se consumen.
Cuando nos proponemos una definición
de lo que por principio no la tiene
resulta inevitable aludir a dos rasgos:
su arrebatado carácter transitorio
y el apetito con que engendra víctimas.

El amor arcangélico dilata su tibieza,
se mantiene en los sólidos límites del afecto,
pero el amor diablo no consiente límites
ni sobrevive más allá de sí mismo
fuera del homicida deseo que lo empuja.
Su elixir ponzoñoso nos convierte
en depredadores y coleccionistas.
No pretende insuflarnos el conocimiento,
no cuenta con brindar la paz impávida
que en ocasiones otro amor ofrece.
Su demonio persigue cobrarse nuevas piezas,
añadir al herbario febril de la memoria
el trofeo de una planta carnívora,
después de padecer la irrevocable
conmoción de haber dilapidado
el tesoro de un cuerpo que nos sacia.

El diablo de amor acecha en cualquier ámbito,
nocturno, en la ciudad, tiene su emboscadura,
o a plena luz del día, bajo el sol laborable,
mientras parece que en el aire vibra
la monótona cuerda de la mediocridad
pulsada por la mano de un artista del tedio.
Su ley es un breviario clandestino,
su fervoroso claustro maternal,
y allí promueve con furor taciturno
los desafueros de su criatura
con quien alimenta un monstruo amado,
una carcoma de pureza suicida.
No es la felicidad, ni la pretende;
aunque sabe alegrarnos, no es la entera alegría;
sin ser la plenitud nos vuelve plenos
con sus fulguraciones de demencia trágica.

Resulta un espectáculo ver al amor demonio
deambular hambriento con la impúdica bestia
que hay en las catacumbas de nuestra intimidad.
viaja desde la noche del carácter
-medieval, sanguinario-,
con rumbo a las afueras del instinto,
y a su paso derrumba amores arcangélicos,
expulsa al apacible de su casa,
trastorna a los prudentes, en los viejos instila
una gota imposible de tiempo recobrado
que los vuelve contentos fantoches de sí mismos,
en todo cuanto mira pone máscaras,
en todo cuanto roza atiza infiernos.

Los flujos del demonio que intervienen
en la composición de nuestra sangre,
los humores malditos que recubren
tarde o temprano nuestra imaginación
harán que el amor diablo nos convierta
en su juguete,
un artefacto vuelto del revés,
un perro endemoniado que no sabe,
cuando aúlla feliz a la luna viajera,
por qué la vida puesta al rojo vivo
resulta incompatible con la vida.

emma woodhouse dijo...

Toc, toc, tooooc...

Hola guapetón... finalmente pude colgar los archivos sonoros en mi entrada sobre la BSO... Si quieres pasarte a escucharlos.... es "demasié" pal' cuerpo. Todos los tracks son geniales, pero te recomiendo especialmente el 8 y el 13.

Si quieres, ya me contarás que te ha parecido la música...

Besooooooooos

Buen findeeeeeeee

Sirena Varada dijo...

El romántico profesional que describes no es sino un mal profesional y en consecuencia un ser ridículamente escueto y hasta cutre. Ese romántico es una caricatura que más que derribar murallas inspira sonrisas compasivas. A un buen profesional del romanticismo no se le advierten los tics y es excelso en su hieratismo. No necesita estrategias ni utiliza trampas… No imposta, no depreda, no falsea. El problema es que no creo que exista ni un solo romántico verdaderamente profesional o lo que es lo mismo: un canalla sublime.

Carmen Alanís dijo...

hola pau! qué texto tan divertido! me encanta el sentido de humor.. me ha sacado algunas sonrisas...


recibe un abraxo...

marina dijo...

La sistematización de la especie romántica no está mal. Aunque, en el trabajo de campo, prefiero dejar la libreta en casa y tener en cuenta, por encima de todo, las capacidades adaptativas para mezclar y remezclar romaniticismos, egoismos, "intelectualismos"... y tardaría un rato en terminar la lista. Los apuntes, bien, pero cada día seguro que nacen nuevas especies. Ojo.

He sido un poco dura, pero hoy has dado en un punto... Supongo que tengo mis razones... :-/

Un abrazo,

mas de mi que de... lirio dijo...

Pau, entiendo aquellos que se cansan, que no tienen tiempo, que viven mas y escriben menos, aquellos que ya no quieren compartir sus letras o que descubren que esto no les apetece…entiendo y respeto todo pero dime tu ¿borrar aquello que has regalado?
Si se termina un siclo adelante querido Pau Llanes pero no borres lo que ya mas de uno siente como un poquito suyo… ¿me explico bien?
Un fuerte abrazo y mantenme al tanto ¿vale?

Alimontero dijo...

Que mensaje, qué aclaración oportuna...existe tanto romántico profesional dando vuelta, dios nos libre!!
Me ha encantado todo el texto, aclarado cada concepto... felicidades!!!

Desde este rincon del mundo,

Ali

Luna Carmesi dijo...

Me ha gustado mucho este post...
jejeje
Y que este romantico profesional sea un egoista y un estupendo actor es una verdad como un templo!
¿Habrá masters?
;-)

Besos!

ev dijo...

Pau, me encantó este párrafo:

“Es un estado de ánimo que se vive con total voluptuosidad, sin reparos ni subterfugios, disfrutando cada momento de una especie de naufragio existencial en el que la realidad va a la deriva y amenaza estrellarse contra las crestas de la vida…”

(Surfear…)

Difiero un poco de que el romántico no pueda ver el hoy y se amarre al pasado o vea el futuro negro. Que forma triste de romance.

Hay personas como hay formas de ser y lo interesante es que construimos nuestras formas a partir de los modelos que conocemos, pero podemos inventar un modelo propio también. La forma de ser, la cultura, las formas sociales y en lo individual, como sentimos, y como expresamos los sentimientos. Si entiendo ser romántico como ser sentimental, entonces ser romántico según lo expones nada tiene que ver con el amor. Peor aún cuando dices luego que el romántico solo aspira a salvarse. Entonces si que no. Ser romántico no tiene nada que ver con el amor. Definitivamente es otra cosa.

Sobre el “romántico profesional” está excelentemente delineado. Identifica uno de inmediato personas muy dentro de tal descripción. Excelente.

Beso

Hechicera de Luna dijo...

Me ha encantado leerte, aunque mi visión está bien lejos de tu definición ,la verdad es que razón llevas y mucha, sin embargo, me definiría como esa clase rara de romántica en la que la vida se ve de color de rosa, lo positivo flota sobre lo negativo, siempre,y no existe la palabra juzgar o chantaje emocional, porque cada uno somos responsables de cada acto que ocurre en nuestra vida, aquello de la causalidad que no casualidad. Me ha gustado leerte, realmente interesante y bien llevado el ensayo
;)

vesania dijo...

Parece que he vuelto sobre mis pasos, hoy iba en la micro pensando en lo vivido en lo entregado y me di cuenta que los recuerdos que me quedaban el desencanto tenia nombre tecnico, y algo tiene que ver contigo, claro abro el blog busco y ahi está...

Es extraño reconocerse y saber que ciegamente te entregaste a los brazos de un romantico profesional, ahora lo que me pregunto, es cuantos más apareceran en mi camino??? o el instinto se hará más agudo y nos permitirá dar un paso al lado de este tipo de personas???

Besos Pau... hoy leere en voz alta para ti, "Luna Menguante" Guión de la última obra de teatro que actúe

marina dijo...

Hoy los románticos perderán la cabeza por la luna ausente...en apariencia. Es sabia ella, y a veces se esconde no para hacerlos sufrir sino para instruirlos en este gran arte...

Una abraçada que doni impuls en aquest viatge a les itaques. A disfrutar...


p.d: no sé si t'ho havia dit, crec que no, però em vaig mudar (a la força) a blogger...en fi... les noves tecnologies de vegades també fan figa...